Cuando alguien evalúa pasarse a un vehículo eléctrico, el precio de lista es lo primero que mira. Pero el precio de lista es el dato menos relevante para entender el costo real de moverse. Lo que importa es el costo total de propiedad: cuánto gastás por kilómetro recorrido durante los próximos tres o cinco años.
El cálculo para uso urbano diario (40-80 km/día)
Tomamos como base un usuario que recorre 60 km diarios en Buenos Aires, cinco días a la semana, usando una moto de media cilindrada a nafta versus una moto eléctrica equivalente.
| Concepto | Moto a nafta / mes | Moto eléctrica / mes |
|---|---|---|
| Combustible / energía | $185.000 | $9.500 |
| Aceite + filtros | $18.000 | $0 |
| Frenos y desgaste | $12.000 | $3.500 |
| Service periódico | $22.000 | $4.000 |
| Total mensual | $237.000 | $17.000 |
La diferencia mensual es de aproximadamente $220.000. En un año, eso son $2.640.000 de ahorro. El precio de una moto eléctrica MOLA se amortiza, en este escenario, en menos de 18 meses de uso intensivo.
Para uso recreativo o traslados ocasionales
El caso de la bicicleta eléctrica para traslados de trabajo o recreación tiene una lógica diferente. No reemplaza un vehículo que ya usás a combustible, sino que agrega una opción que cuesta entre $800 y $1.200 por mes en energía para 30-40 km diarios. El punto de comparación es el transporte público o el UBER: en muchos recorridos urbanos del AMBA, la bicicleta eléctrica resulta más rápida, más barata y más predecible.
Lo que no entra en la tabla pero importa
El motor eléctrico tiene menos de 20 partes móviles contra más de 200 en un motor a combustión. No hay bujías, correas, filtros de aire, válvulas ni embrague. Eso no solo reduce el costo de mantenimiento: reduce la frecuencia de visitas al taller y la incertidumbre de gastos imprevistos. Para un repartidor o un profesional que depende de su vehículo para trabajar, esa predictibilidad tiene un valor que no aparece en ninguna planilla.
A esto se suma el tiempo: cargar una batería overnight en casa o en el trabajo no requiere ninguna parada en estación de servicio. El vehículo arranca cada mañana con el equivalente a un tanque lleno.
La pregunta correcta
La pregunta no es "¿me sale caro el eléctrico?". La pregunta es: "¿cuánto me está costando quedarme con lo que tengo?". En 2026, en Argentina, con los precios de combustible actuales y la oferta de vehículos eléctricos que existe, la respuesta a esa segunda pregunta es cada vez más difícil de ignorar.